Nuestra historia
Por qué inició esta empresa
Todo comenzó hace unos años, cuando se decidió salvar a una iguana que iba a ser
vendida en la calle a malas manos. Esa iguana se llamó Nacho: cumplir un sueño
de infancia y, al mismo tiempo, proteger una vida.
En un momento difícil, en Isla Mujeres 📍, se descubrió que los turistas querían
fotografiarse con esa iguana imponente. Nacho disfrutaba caminar en la playa, conocer gente y
recibir cariño. Más adelante llegó el rescate de un mono que iba a ser sacrificado…
y quedó claro que la vocación era amar y cuidar a los animales más allá de
lo “bonito”, lejos de la explotación por pieles o circos.
Así nació Nacho el Iguano: una empresa para cuidar y asegurar la
preservación de estas especies.